Marx & China. Xulio Ríos, Ediciones Akal, 2025.
Reseña hecha por Carlos Trías
El trabajo de Ríos, probablemente el pensador occidental más experto sobre China, insiste en que nos encontramos ante un modelo propio, reflexivo y meritocrático, crecientemente ecológico, respetuoso en sus relaciones de vecindad y sumamente disciplinado.
Comprender la evolución de China pasa por profundizar en su tradición cultural milenaria, plenamente vigente. Frente a nuestro raciocinio aristotélico (una cosa y su contraria se oponen), el ying y el yang permiten su convivencia.
De esta forma, China, que mantiene como guía el ideario marxista, combina para su consecución las herramientas de planificación y control del Estado con la apertura al libre mercado, obteniendo resultados sobresalientes, como huelga decir.
Consideran que un Estado, si se somete a las vicisitudes electorales (necesariamente cortoplacistas) difícilmente puede alcanzar lo que marcan sus planes quinquenales. Apostar por el bien común exige pues anteponer los derechos colectivos a los individuales, cuyo garante debe ser un aparato político y administrativo que modere y armonice la evolución de la economía, corrigiendo en su devenir las contradicciones que vayan surgiendo.
Nada nuevo bajo el sol: el milenario enfoque taoísta preconiza la armonía, allí está el equilibrio, un absoluto sobre las relatividades.
El libro describe con gran acierto el proceloso camino desde el fallido intento de trasladar de forma mecanicista la revolución soviética, la vuelta de tuerca de Mao, la reforma y apertura de Deng Xiaoping, hasta llegar a la actual promoción de la "prosperidad común" en el mandato de Xi Jinping.
Un esquema que debería hacer reflexionar a las democracias liberales de Occidente para reorientar la necesaria recuperación de su liderazgo, no sólo en el plano industrial, también en su dimensión ética y espiritual.